Si entre las actividades frecuentes de su negocio u actividad principal está el realizar constantes viajes de negocios tanto en el interior de la República Mexicana como en el extranjero, lo cual implica viáticos, pérdida de tiempo por traslados, y por qué no hasta agotamiento. Afortunadamente la telepresencia surge como una excelente alternativa para que usted inicie una conversación en tiempo real con su contraparte al otro lado del mundo.
En el mercado mexicano encontrará propuestas interesantes a considerar, entre ellas está la de proveedores de tecnología como Polycom o Alestra, compañía de telecomunicaciones.
Polycom, por su parte, acaba de lanzar la serie Polycom RealPresence Experience que se centra en acondicionar una sala de telepresencia desde 4 hasta 28 personas, permitiendo reuniones corporativas y aplicaciones dirigidas a ciertos mercados verticales como centros de capacitación interactiva, educación a distancia, estudios de telemedicina, entre otros.
Esta solución consta de una infraestructura completa para envolver a los participantes ubicados en lugares distantes en una sala de juntas lo más apegado a la realidad posible, con iluminación igualitaria, audio de gran calidad e imagen en alta definición que respeta proporciones y perspectiva. Este efecto recrea una mesa común que pareciera que los socios están en la sala adjunta y no al otro lado del globo terráqueo.
La propuesta de Polycom consta de varias pantallas que asemejan una sola, las cuales permiten visualizar a los asistentes de la sala remota al mismo tiempo que ocultan dos cámaras de alta definición. La imagen se refuerza con el audio estereofónico de 22 Khz y micrófonos repartidos a lo largo del cubículo que distinguen la procedencia del sonido.
La mesa principal cuenta con un mando central que sintetiza lo que las comunicaciones unificadas pueden alcanzar. Esto significa que durante la sesión de vídeo, los asistentes pueden enviar y recibir presentaciones de Office así como proyectarlas en pantalla sin retrasos y llamar vía Voz sobre IP a colaboradores que estén en camino. Otra ventaja operativa es programar el uso de la sala con un par de toques, después se envían recordatorios a los asistentes vía correo electrónico y finalmente, la sala entrará en comunicación inmediata con el destinatario sin mayores intervenciones.
Jesús Sánchez Hernández, director México, Caribe y C. América de Polycom, indica que este es el principio de la telepresencia, un sistema transparente para el usuario, sin desfases de audio o vídeo, con la posibilidad de compartir contenidos diversos y realizar enlaces de tal forma que cada participante se concentre en efectuar una conferencia y no en la tecnología que los conecta. El sistema funciona correctamente a partir de 1 Mbps de transferencia de datos, sin embargo para la telepresencia es recomendada una tasa de 4 Mbps. En cuanto a inversión, la solución es escalable y puede suministrarse a partir de planes de arrendamiento.
Acortando distancias en un clic
A través de las dos salas de telepresencia de Alestra, ubicadas en las oficinas corporativas de la Ciudad de México y Monterrey, esta firma ofrecerá a partir del mes de octubre el Servicio de Telepresencia Integral donde los participantes podrán vivir la experiencia de colaboración unificada entre personas físicamente distantes.
Al respecto, Ricardo Hinojosa, director de Servicios de Convergencia de esta empresa, menciona que estas salas son las primeras de otras que en el futuro irán abriendo en el país, las cuales estarán interconectadas en forma integral mediante los servicios de banda ancha de la red nacional de Alestra.
Este servicio se inicia al presionar un botón y permite llevar a cabo una comunicación interpersonal sin máximo de tiempo, mediante pantallas de plasma en alta definición, de 65 pulgadas cada una, así como una serie de micrófonos distribuidos a lo largo de la mesa. De esta manera, los sonidos generados como los transmitidos conservan su sitio de emisión original en el espacio de la sala.
La experiencia se magnifica gracias a un máximo de 15 MB de ancho de banda, destinados específicamente al servicio de videoconferencia en alta definición. En total, la solución comprende la instalación y operación de las dos aulas con capacidad para “comunicarse con cualquier otra sala del mundo, mientras la infraestructura lo permita”, aclara Germán de la Fuente, encargado de Producto de Telepresencia de Alestra.
De acuerdo con esta firma, el Servicio de Telepresencia Integral garantiza vídeo en tiempo real, sin latencia ni desfasamiento. Los precios van desde US$9.000 mensuales por cada sala; sin embargo, Alestra no descarta ofrecer en renta el servicio de telepresencia para PyMEs y usuarios dedicados a actividades empresariales para que puedan acceder a soluciones que son necesarias en un mercado globalizado.
2008/octubre/59