Protectores de identidad: ¿En cuáles puede confiar?  

Escrito por Tim Moynihan el 5Enero2009 y tiene 0 comentariosimagen del articulo

 

Es imposible abrir un periódico o un navegador sin enterarse de un robo de información que ha puesto en riesgo la información personal de los consumidores.
En los últimos tres años, más de 220 millones de registros privados han sido perdidos o robados, según la asociación Privacy Rights Clearinghouse basada en San Diego.
En 2007, de 8 a 15 millones de estadounidenses habían experimentado el robo de su identidad. La probabilidad de que esto le suceda a usted es de una en cinco, según las encuestas realizadas por el Chubb Group. 
El robo de identidad es una epidemia nacional, pero algunas firmas también lo ven como una oportunidad comercial. De hecho, algunos bancos y agencias de crédito que facilitaron la diseminación del crédito fácil –y en el proceso hicieron inconscientemente que el robo de identidad se convirtiera en un crimen más lucrativo– ahora venden servicios para ayudarle a evitar que le despojen de su identidad. 
Por US$10 a US$20 mensuales, una compañía como LifeLock o TransUnion vigilará sus informes de crédito, le alertará si alguien abre una cuenta a su nombre y le ayudará a recuperar los cargos fraudulentos. Pero usted mismo puede hacer muchas de las cosas que estos servicios ofrecen, sin que le cueste nada más que su esfuerzo (para más detalles vea el recuadro “Protéjase usted mismo contra el robo de identidad: Un programa en 12 pasos”). 
Para evaluar los servicios comerciales, nos inscribimos en seis de las principales firmas. Incluso los servicios que trabajaban como decían sus anuncios no eran muy completos. Sólo uno –el Suze Orman’s Identity Theft Kit and Identity Guard– ofrece protección para algo más que el fraude financiero. Usar cualquiera de estos servicios es mejor que nada, pero aun con ellos tendrá que trabajar para salvaguardar su identidad.
Vigile su crédito
Las llaves de su identidad financiera se encuentran en los bolsillos de las tres grandes agencias de crédito: Equifax, Experian y TransUnion. Cuando usted solicita una tarjeta de crédito, firma un contrato para un plan inalámbrico, o solicita un empleo, la compañía con que está tratando probablemente pedirá una copia de su informe de crédito. Si alguien roba su identidad, los desmanes cometidos por esa persona aparecerán en su informe y afectarán sus posibilidades de obtener el préstamo, el teléfono, o el empleo. 
La ley federal le autoriza a recibir gratuitamente un informe anual de las Tres Grandes. También podrá recibir una copia gratuita si recientemente le han negado el crédito o si le han robado la identidad. Las agencias no ganan un centavo con los informes de crédito gratuitos, pero ganan mucho dinero –más de US$1.000 millones anualmente, según James Van Dyke, presidente de Javelin Strategy and Research– vendiendo servicios de vigilancia de crédito. 
Por un costo de US$5 a US$20 mensuales, un servicio de verificación de crédito le alertará cada vez que se produzca algún cambio en su informe. Si un ladrón abre cuentas nuevas bajo su nombre, usted por lo general se enterará dentro de unos días. La mayoría de los servicios de verificación ofrece informes de crédito en línea, puntuaciones de crédito en línea (que afectan su capacidad para obtener crédito) y herramientas para administrar y mejorar su calificación de crédito. 
Pero un servicio de verificación de crédito no le va a decir que alguien le robó su tarjeta de crédito y la utilizó para comprar un millón de cosas; para eso usted tiene que revisar sus declaraciones de cuenta todos los meses. Además, si recibe una alerta con relación a una consulta dudosa, tendrá que identificarla como falsa y comunicarse con las agencias de crédito por su cuenta.
Nuestras pruebas de situaciones reales con dos servicios importantes de vigilancia de crédito produjeron resultados mixtos. Primero nos inscribimos en el servicio de verificación “tres en uno” de TrueCredit, que promete alertas por correo electrónico de las tres agencias por US$15 al mes. Las primeras dos veces que nuestro probador intentó abrir una nueva cuenta de crédito, TrueCredit no envió ninguna alerta. Una tercera prueba efectuada un mes más tarde tuvo mejor suerte.
“La explicación probable es que cuando se realizaron las dos primeras pruebas [las agencias] no habían completado todavía el procesamiento necesario”, dice Steve Katz, un portavoz de TransUnion, la empresa matriz de TrueCredit.
Usar TrueCredit resultó verdaderamente tedioso en otros aspectos. Cada vez que accedíamos a nuestra cuenta o recibíamos una alerta por correo electrónico, teníamos que sufrir la presencia de varios anuncios con propaganda de servicios de puntuación de crédito, tarjetas de crédito de bajo costo y otros. 
Nos fue mejor con Identity Guard, cuya empresa matriz, Intersections, ofrece la protección contra el robo de identidad a través de Citibank, Equifax, GE y otras firmas. Nos inscribimos en el plan Total Protection de Identity Guard, por el cual cobran US$17 mensuales y que proporciona vigilancia de crédito, puntuación de crédito, software de seguridad y búsquedas de registros públicos para identificar nombres, direcciones y propiedades asociadas con su identidad, además de licencias, embargos fiscales y convicciones criminales, y nos puso sobre aviso de todos los cambios hechos en nuestros informes de crédito.
Desafortunadamente, encontramos la interfaz de Identity Guard algo confusa y su línea de servicio al cliente no fue de mucha ayuda. Una queja particular es que la página de     nuestra cuenta anunciaba servicios ya cubiertos bajo el plan de Total Protection, e invitaba a los consumidores desprevenidos a comprar los mismos servicios por partida doble bajo nombres distintos. Tim Walston, un vicepresidente principal de Intersections, explica que los anuncios están diseñados para las personas que desean obtener informes más frecuentes entre las actualizaciones trimestrales de Identity Guard.
 
Cuando los estafadores atacan
Si la verificación de crédito es un alarma de robo que se dispara cuando alguien roba su identidad, una alerta de fraude es como un cerrojo que impide los allanamientos de morada. Por lo menos, se supone que trabaje así. Por ley, usted puede poner una alerta de fraude temporal en su informe de crédito, lo que requiere que los prestamistas verifiquen su identidad antes de emitir crédito en su nombre. Y si usted le pide a una agencia de crédito que ponga una señal de aviso de fraude, ésta se verá obligada a notificar a las otras dos. Pero estas alertas caducan después de 90 días. Para resolver estos intervalos sin cobertura, compañías como Debix, LifeLock, LoudSiren y TrustedID renovarán las alertas cada tres meses por un costo de US$9 a US$13 al mes.
Estos servicios preparan sus alertas de formas distintas. LifeLock y TrustedID contactan a las agencias y preparan las alertas. Debix (que utiliza LoudSiren) proporciona su propio número de contacto para los prestamistas. Cuando un acreedor llama al número, la red automatizada de voz de Debix llama a su teléfono y le permite aprobar o denegar la transacción escribiendo un número de identificación (PIN). Debix puede telefonear hasta tres números para dar con usted.
Pero en las pruebas de situaciones reales, los resultados variaron mucho. Después de firmar con TrustedID, uno de nuestros probadores solicitó el crédito instantáneo en The Gap. Los empleados de la tienda vieron la señal de aviso de fraude, llamaron a la división de crédito interno de The Gap (operada por GE Money Bank) y pusieron a nuestro probador en el teléfono para que contestara algunas preguntas de múltiples opciones sobre sus finanzas.
Otro probador se inscribió en LifeLock y solicitó una tarjeta en otra tienda The Gap; el probador recibió un crédito instantáneo después de mostrar al dependiente de la tienda su licencia de conducir. En ese caso, admite Todd Davis, CEO de LifeLock, la alerta de fraude no fue preparada en la fecha en que se pidió. Después de pedir la alerta una segunda vez, nuestro probador solicitó otra tarjeta y fueron más estrictos a la hora de pedirle que demostrara su identidad. Davis agrega que, de cualquier manera, nuestro probador hubiera sido protegido por la garantía del servicio de LifeLock (vea “La pregunta del millón de dólares”).
En nuestra prueba de Debix dentro de una tienda, el acreedor averiguó la identidad de nuestro probador poniéndolo en el teléfono con el departamento de crédito de la tienda, pasando así por alto el sistema automatizado de Debix. Según Julie Fergerson, vicepresidente de tecnologías emergentes de Debix, el “80 por ciento” de los acreedores llama a Debix para verificar las transacciones, pero no tienen ninguna obligación legal de hacerlo. Los acreedores pueden averiguar su identidad de otras formas, como enviándole una carta en la que piden copias de las declaraciones W-2, facturas de los servicios públicos u otros documentos. 
En raras ocasiones, los acreedores pueden emitir crédito sin molestarse en verificar su informe. Esto parece ser lo que le pasó a Davis, que se hizo famoso publicando su número de seguro social en la página principal de LifeLock y retó a todos a que intentaran robarlo. Un hombre de Fort Worth, Texas, inmediatamente utilizó la identidad de Davis para obtener un préstamo de US$500. Davis dice que muchos prestamistas de poco monto no se fijan en los informes de crédito, por eso es que el acreedor de Fort Worth no vio la señal de fraude que LifeLock había puesto en el informe de crédito de su CEO.
“Esta persona hubiera podido conseguir el préstamo independientemente de la protección establecida”, dice Mike Prusinski, vicepresidente de comunicaciones de LifeLock. “Tan pronto Todd se enteró del problema, lo informó a LifeLock, y los servicios de investigación encontraron la fuente del robo de identidad, detuvieron los intentos de esa misma persona de comprar un teléfono móvil y otras mercancías, y evitaron otras consecuencias del robo de identidad como el daño en la puntuación de crédito”.
En febrero, Experian demandó a LifeLock, para lo cual alegó que la ley federal prohíbe a las corporaciones colocar alertas de fraude en nombre de los consumidores y tachando de fraudulentas las prácticas comerciales de LifeLock.
“LifeLock afirma que puede impedir el robo de identidad, pero esto simplemente no es cierto”, dice el portavoz de Experian, Rod Griffin. “Cuando alguien pide un informe de crédito, es porque su identidad ya ha sido robada. Esto da a las personas un falso sentido de seguridad”.
Griffin no dijo si Experian tomará acción legal contra otras firmas de alertas de fraude. El CEO de TrustedID, Scott Mitic, apunta que la ley permite a los consumidores o a sus “representantes personales” colocar señales de aviso y dice que su compañía tiene una buena relación con las agencias. Debix paga a una agencia por el derecho de colocar las señales, dice Fergerson, pero se negó a identificarla. Cuando salíamos a imprenta, Identity Guard anunciaba que dejará de colocar alertas en nombre de los consumidores “porque Experian nos pidió que desistiéramos”, según Walston de Intersections. 
 
La pregunta del millón de dólares
Aparte de emitir alertas, algunos servicios obtienen el informe de crédito de usted y piden a las agencias que dejen de vender la información a las compañías de tarjetas de crédito, dos cosas que usted puede hacer por su cuenta (vea “Protéjase usted mismo contra el robo de identidad”). Identity Guard y TrustedID revisarán la Web y le dirán si alguien está vendiendo su información en línea; pero las probabilidades de capturar a alguien de esta manera son casi nulas, dice Dmitri Alperovich, director de análisis de inteligencia en Secure Computing. 
“Este tipo de anuncio casi siempre es un truco”, dice él. “Usted podría encontrar algunos números de tarjeta de crédito buscando en Internet, pero la mayoría no va a estar a la vista del público y las personas que los tienen no van a tratar con usted a menos que usted también sea un criminal”.
LifeLock, LoudSiren y TrustedID ofrecen garantías de millones de dólares para cubrir las pérdidas causadas por el robo de identidad, pero esa promesa viene con algunas restricciones; LifeLock dice que contratará especialistas para llamar a los prestamistas y a las agencias policiales por usted y pagará otros costos directos hasta US$1 millón. Sin embargo, la garantía no define cuáles son los costos que LifeLock considera “directos”, ni especifica cuáles gastos serán cubiertos más allá del tope del millón de dólares. 
TrustedID promete cubrir el costo de restablecer su identidad, reintegrar sus gastos legales y restaurar hasta US$5.000 por pérdida de ingresos. LoudSiren cubre las pérdidas del robo, los costos de abogados y pérdidas de sueldo, sin límite. La política de US$25.000 de Debix cubre gastos, costos de abogados y hasta US$2.000 en sueldos perdidos.
Pero de todos modos un millón de dólares es una cantidad inflada. Según Javelin, el costo promedio para las víctimas del robo de identidad en 2007 fue de US$691 y la pérdida promedio para las personas a cuyo nombre se abrieron cuentas falsas ascendió a US$1.066. No obstante, la mayoría de las víctimas de fraude financiero no paga nada de su bolsillo porque las instituciones financieras suelen cubrir esos gastos, anota Rachel Kim, una analista asociada de Javelin.
Mitic de TrustedID reconoce la improbabilidad de que alguien necesite un millón de dólares de cobertura. La ventaja verdadera, según él lo ve, está en los expertos que ayudan a los clientes a restaurar su identidad sin complicaciones ni traumas. “Creo que el mayor beneficio que obtienen los clientes con la garantía de TrustedID es nuestro servicio de restauración, nuestro compromiso a guiar al cliente de la mano, hacer todo lo que necesiten para ayudarlos a rehacer sus vidas”, dice Mitic.
Según Prusinski, solamente 41 de los 840.000 suscriptores de LifeLock han necesitado sus servicios de restauración. Mitic no quiso divulgar el número de clientes de TrustedID, pero estima que 1 de cada 10.000 necesita que su identidad sea restaurada. Fergerson de Debix dice que sólo 9 de sus 300.000 suscriptores han presentado reclamos al seguro; en la mayoría de los casos el robo había sucedido antes de que el cliente firmara con el servicio.
 
La opción nuclear: congelar la seguridad
La tercera opción, más allá de la verificación y las alertas, no es recomendable.
“En lugar de confiar en las alertas de fraude o de gastar entre US$100 y US$180 al año por la vigilancia del crédito, los consumidores deberían considerar una seguridad congelada”, dice Beth Givens, directora de Privacy Rights Clearinghouse. “Dependiendo de la frecuencia con que usted la utilice, la seguridad congelada puede ser una manera eficaz de impedir el robo de identidad y mucho más barata que vigilar el crédito”.
TrustedID puede congelarle la seguridad por US$15 más los costos de la agencia de crédito, pero para hacerlo usted necesita enviarles un poder legal. O puede hacerlo usted mismo por correo certificado. Las reglas y los costos varían según donde usted vive, pero el costo generalmente es de US$10 por agencia. 
“Yo diría que ‘compre, pero tenga cuidado’”, dice Linda Foley, directora del Centro de Recursos contra Robo de Identidad y víctima ella misma de ese tipo de crimen. “No hay nada que usted pueda comprar para evitar ser víctima del robo de identidad… y si lo hubiera, yo sería la primera en comprarlo”.
Los redactores de PC World Tim Moynihan y Tom Springs contribuyeron a esta historia.

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